jueves, 8 de mayo de 2014

Insights

Producto: Nuevo Ford Fiesta Kinetic Design Attraction

Target


Hombres de 25 a 35 años. Nivel socioeconómico C1 – C2. Esta campaña se dirige a jóvenes que poseen trabajos estables, lo cual les permite acceder a un auto cero kilómetro. Se trata de personas muy activas a las que les gusta divertirse, salir, relacionarse con personas de su edad y estar en contacto directo y fluido con sus pares. Disfrutan de las actividades nocturnas, adjudican gran importancia al contacto interpersonal, aunque eligen no asumir compromisos de pareja estable. Les gusta mostrarse, ser reconocidos por los otros y ser el centro de atención.


Insight

La vida es una fiesta, y sos muy joven para perdértela.

El compromiso llegará algún día, pero para vos -que rondás los 30, estás estable económicamente y ya podés comprarte tu 0 km-   sería un gran desperdicio estar ahora en pareja o, peor, casado. Suelen decirte que las relaciones no te duran, y tienen razón: sos un fiestero nato, te gusta la joda, salir de noche –tanto el viernes como sábado-, y eso no lo sacrificarías ni loco por tener que ir a hacer presencia en el cumpleaños de tu suegra. De 23 a 6 am, esa es la jornada fiestera: hasta que no sale el sol, no volvés a casa. Quizás tu familia está preocupada porque ya pasaste el umbral de los 30 y deberías estar en una relación estable haciendo planes de matrimonio, pero todo lo que planeás durante la semana, en realidad, es a qué boliche o bar van a ir a emborracharse con tu grupo de amigos.     
A diferencia de lo que muchos creen, no es que le tengas miedo al compromiso, sino que ya habrá tiempo para eso. Apreciás el tiempo compartido con amigos, el disfrute del presente. La planificación pormenorizada que muchos hacen respecto a su futuro te parece que desvía la atención de lo que se tiene aquí y ahora. Buscás disfrutar cada instante, sacarle provecho a los momentos compartidos sin tener que estar pensando tanto en lo que vendrá. La juventud te parece un momento que hay que aprovechar a pleno, porque una vez establecidos los compromisos sentimentales, esa libertad va a ser cosa del pasado.

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Producto: Ropa interior Selú

Target


Mujeres argentinas de más  de 25 años. Nivel socioeconómico medio - medio alto. Profesionales o no pero que tienen una ocupación, pueden estudiar también. Mujeres con estilos propios bien definidos, con fuerte personalidad y presencia avasallante, que se destacan en su actividad. Caracterizadas por su empuje, esfuerzo y perseverancia. Mujeres que “no se achican”, que se sienten bellas o buscan destacar su belleza femenina pero siendo fieles a su estilo personal siguiendo la moda y la actualidad. Mujeres que buscan ganarse su lugar, creciendo a c
ada paso, hasta conseguir su objetivo previamente definido. Sin perder ese sentimentalismo típico femenino, su dulzura y sensualidad.  Mujeres que “pisan fuerte”, que no pasan desapercibidas. Preocupadas por su físico, seguramente recurren al gimnasio o toman clases de diferentes ejercicios físicos.


Insight

Las mujeres argentinas que se destacan en su ocupación por su coraje y tenacidad prefieren  tener un estilo propio que se refleje hasta en su ropa interior y de esta forma dejar huellas y no pasar inadvertidas.

Se tomó como estrategia la decisión de elegir tres mujeres famosas de la farándula argentina, cada una se destaca en su profesión, son mujeres deseadas y reconocidas socialmente como bellas, sexies. Se las presenta de todos modos como mujeres “reales” idénticas a aquellas potenciales lectoras de la revista donde aparece la gráfica (Compolitan). De esta forma el esfuerzo se basa en lograr la identificación de la mujer común con estos personajes para las cuales la marca diseñó un tipo de ropa interior diferencial para cada una que se ajusta a su estilo. Por eso mismo hacen hincapié en la “riqueza de lo múltiple” que ofrece la marca, y  “la expresión plural”  con lo que quieren reforzar la idea de que una misma marca puede “vestir” mujeres con diferentes tendencias generando la identificación de un estilo personal con cada una de ellas. Razón por la cual las mujeres argentinas eligen selú.

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Producto: Cafetera espresso Oster con sistema de Cápsulas.

Target


Este producto está pensado para hombres y mujeres de 21 y 45 años de clase media-alta y media-típica (NSE: C1, C2). Esta campaña está dirigida a jóvenes y adultos, tanto hombre
s como mujeres, que estudian y trabajan, por lo tanto poseen un sueldo mensual que les permite comprar un producto original y de calidad que no cualquiera puede poseer. Son personas activas, cargadas de responsabilidades y con poco tiempo, ocupadas en muchas actividades y proyectos en simultáneo por lo tanto gustan muchísimo de los escasos momentos de compañía e intimidad con las personas. Viven solos o con sus padres pero disfrutan de tomarse un descanso en cualquier momento del día y, desde hace unos años, eligen el disfrute que un café les puede brindar ya que se puede obtener de manera rápida y a precios accesibles, además de encontrar estos productos en lugares que suelen ser concurridos por gente con esta características, quienes también quieren pasar un momento ameno. Esta cafetera les puede brindar la rapidez y el placer combinados en un solo producto.


Insight 

El maravilloso momento de mirar a los ojos sin decir nada, es como tomar un café en silencio, cómplice del momento, sintiendo el placer de los olores, de la temperatura de la taza en tu mano, saborear el gusto en tu boca. El insight juega 100% con los sentidos, incluyendo el dibujo del fondo: una mujer expresando placer, tranquilidad, disfrute y que pareciera estar retratada con granos de café diluidos.
Vos sabes se refiere al cambio de paradigma desde la llegada del Starbucks. Ahora tomar un café es considerado un hábito en jóvenes y adultos y ya no una tradición de gente mayor como podría haber sido  hace unos años atrás.
El momento del café es un momento de compartir, de abrirse al otro, de acompañarse mutuamente. Es, además, un instante cargado de elementos que lo hacen único, de aromas que retrotraen al relax y la tranquilidad del descanso en medio de días atareados.

La cafetera es, además, un elemento fundamental en esta suerte de ritual que acompaña el café de la mañana o la tarde. Le brinda un tamiz artesanal, una serie de olores y sentimientos que no puede emular jamás un café instantáneo. Es, además, un proceso de preparación práctico y rápido, pero que no pierde el gusto especial de lo hecho en casa, de esos momentos cuidadosamente planeados y de ese sabor a hogar que tanto se ha perdido en otros ámbitos de la vida cotidiana.


La cita ideal



Mariano Ocaño es la persona a la que quiero invitar a salir, pero no creo que sea una tarea fácil, por lo tanto debo ser cuidadosa en cada uno de los detalles. A Mariano le dicen Maro, y él hace alarde y se pone feliz cada vez que una persona lo llama por su apodo en la calle. Esto es porque Mariano, Maro, es actor de revista de la calle Corrientes. De pequeño siempre aspiró a ser una estrella. Se crió entre disfraces, pinturas, colores, coreografías y actos en su casa, por eso durante su infancia y adolescencia se preparó para poder cumplir el sueño del pibe: Brillar en las tablas. Mariano tiene 26 años, por lo que mamó de chico los escándalos de las vedettes en los programas de chimentos y el “Bailando por un sueño” de Tinelli, y se la pasó soñando con algún día poder ser parte de estos shows, o sentarse en el living de Fantino a hacer alarde de conquistas pasadas, o historias de trampa. Y a medida que se fue metiendo en el ambiente (por contactos de sus profesores o shows en boliches o cumpleaños) reafirmo sus sueños y sus creencias sobre el lugar donde quería estar. Por eso no es de asombrar lo meticuloso, perfeccionista y elegante que es con su vida y su imagen: tiene una rutina de lunes a sábados esperándolo en un gimnasio ubicado en el barrio de Palermo Hollywood (cercano a una de las productoras más fructíferas del momento). Recorre ese barrio con la esperanza de cruzarse con alguien que le pueda facilitar el acceso a medios masivos. De lunes a jueves por la tarde ensaya la obra que hace en este momento y luego se dirige hacia Belgrano donde da clases de comedia musical en la escuela de Reina Reech. De miércoles a sábado es factible encontrarlo por la noche en alguna mesa del VIP del algún boliche, sus predilectos son  Esperanto, Larc o Rosebar (lugares en los que le gusta bailar pero por sobre todo sentarse con sus compañeros de elenco a tomar un Chandon) y los domingos quedan libres para descansar. Mariano luce impecable en cualquier momento del día, usa zapatos, camisas y saco de Siamo Fuori (su marca predilecta), nunca sale de su casa sin su Citizen Titanium, su pelo siempre esta prolijo a la espera de alguna nota, o cámara en la calle, y la sonrisa es su marca registrada. El cree realmente que la imagen determina las primeras impresiones y justamente es por eso que debo esforzarme tanto en esta cita. Mariano nació y creció en una casa modesta en la cuidad de Lincoln, ninguno de sus padres es profesional, ni mucho menos están vinculados con los medios y la fama. Apenas terminó la escuela se trasladó a la ciudad autónoma de Buenos Aires para cumplir su cometido. Son muy pocos los amigos que le quedan de esa vida lejos de las luces de la calle Corrientes. Mariano no siente el desarraigo ni se considera una persona melancólica cuando recuerda sus pagos. Aunque tiene cercano y fluido contacto con su familia, no extraña su vida de la infancia y cree fervientemente que la vida es un cúmulo de etapas que deben ser superadas para pasar al siguiente desafío. Es un hombre decidido y pragmático, pero mira al futuro y, sin renegar de sus orígenes, siempre sintió que el pueblo le quedaba chico, que debía “tirarse a la pileta” (frase que usa con mucha frecuencia) porque solamente de ese modo se cumplen los objetivos.  

Debido a lo que les conté, está de más expresarles mis ganas de que la cena sea original y llamativa. Él no es una persona común, es extravagante y luminoso y valora aquellas cosas que parecen haber sido pensadas especialmente para él. Mariano es observador ante los detalles de los demás y adjudica un enorme valor a que la gente sea atenta. Así como le gusta que lo llamen por su apodo para sentirse reconocido en su autenticidad, disfruta enormemente cuando considera que han pensado especialmente en él. La cita que quiero darle debe ser de la misma manera, por lo tanto diseñé la siguiente estrategia: hacer todo a lo grande, desde la invitación misma hasta el restaurant donde cenaremos. Jugar con lo excéntrico y lo erótico a la vez. Mariano es un hombre extrovertido, al que le gusta mostrarse y no siente pudor ante la seducción, ni timidez al sentirse en el centro de la escena. Muy por el contrario, es lo que más valora en un mensaje dirigido a él. 

Táctica: La invitación tiene que ser algo escandaloso, que haga ruido porque a él no le gusta pasar desapercibido. Mariano considera que hacer las cosas a lo grande repercute en resultados grandiosos, considera que no hay que ser medido ni demasiado cauteloso, que una gran apuesta es sinónimo de éxito asegurado. Cuanta más gente haya alrededor al momento de hacer la propuesta, mejor, por lo que se me ocurrió que sea a la salida de la función del viernes. Voy a pedir permiso al Gobierno de la Ciudad para que cierren un carril de la avenida Corrientes por tan solo 15 minutos. Un ómnibus con vidrios polarizados, y todo pintado de negro  va a estacionar justo en la puerta del teatro, por unos segundos nadie descenderá, de pronto la música (New York, New York, por Liza Minelli) comenzará a sonar muy fuerte, un grupo de bailarines bajará siguiendo una coreografía y otro grupo aparecerá desde las esquinas y entre el público. Los trajes serán muy coloridos y llamativos, uno de los bailarines tomará a Maro por la mano y lo llevará al centro de la escena. Al finalizar la coreografía, en el ómnibus se encenderá una pantalla que emitirá un mensaje: “Maro, dame la oportunidad de enamorarte”. Dirección y horario de la cita y por último mi nombre. Terminado el mensaje, los bailarines se subirán nuevamente al transporte, que ya con la música y las luces en off emprenderá la retirada, dejando a su alrededor el bullicio de los comentarios de todos los presentes.   

El lugar a donde quiero llevar a cenar a Mariano lo tengo decidido hace mucho tiempo: “Limashi”. Este restaurante queda en Las Cañitas y creo que es el lugar justo para Mariano, porque es elegante pero excéntrico a la vez. Hacen cocina fusión japonesa y peruana. Aquí uno llega y es atendido por una elegante mujer de cabello negro recogido en un peinado “banana” con un vestido negro al cuerpo hasta los pies. Ella te conduce hacia una recepción en donde uno espera unos minutos para entrar y ocupar su mesa. Y ahí es cuando todo comienza a ser “anormal”. La sala de espera es un bello cuarto de color rojo donde no hay sillas, simplemente uno se debe quedar parado, con una copa de vino (blanco o tinto según prefieras), y esto se debe a que el lugar te “invita” a interactuar. No importa si estás solo o acompañado, la idea es que uno no se quede “en el molde” y, en el caso de ser dos personas, la situación no deja lugar al silencio aunque sólo sea por lo novedad de lo ocurrido. Luego de esperar 15 o 20 minutos aproximadamente, uno pasa a ocupar su lugar. Cuando las reservas se hacen para dos personas, una pareja (o intento de ella en mi caso), las mesas reservadas son particulares, a primera vista lo que uno ve es similar a la forma ovalada de un huevo grande color rojo. A medida que uno se va acercando, el “huevo” se abre como una capsula dejando ver una mesa en el medio y asientos a los costados, con todo el interior de color negro. Lo innovador de este lugar es que realmente sentís la privacidad y la intimidad dentro de esa pequeña estructura.

En cuanto a la comida, no estoy segura de sus gustos culinarios, pero creo haber leído en una nota del diario Crónica que era fanático del sushi y el champagne. Por eso,  pediremos de entrada un combinado de sushi de 45 piezas como entrada (con sashimi, geishas, rolls, makis y niguiris) y un ceviche con palta y maracuyá como plato principal. Por supuesto, como es una ocasión especial, no hay que escatimar con la bebida: el mejor Dom Pérignon que tengan (a ver si lo sorprendo, que está acostumbrado a tomar Chandon a la salida de las funciones). De hecho, tengo entendido que hay en el restó un especialista en vinos que te aconseja a la hora de la elección, así que nos podrá ayudar en el caso de que quisiéramos tomar un vino blanco o tinto. De postre, podría ser una degustación de postres. 
Al salir del restaurante, podríamos ir a ver un show de stand up de temática erótica que dan en un bar de Palermo. Tiene capacidad para 200 personas y suele ir gente de la farándula porque es el show del momento. El bar tiene la característica de servir tragos afrodisíacos y su show de stand up se distingue por interactuar mucho más con el público –no hacen meros monólogos-. Creo que ese sería el lugar ideal para preparar el terreno por si él decide invitarme a su casa. 





domingo, 20 de abril de 2014

Nuestro animal mitológico: Sassi Malau

Sobre las cordilleras, cuando las nubes están tan bajas que no pueden verse las cumbres, se escucha el graznido lejano de un ave que se pierde en los ecos. Los antiguos pobladores de la Cordillera de Los Andes creían que el Sassi Malau era un joven cazador mapuche que fue herido de muerte por un colono español y luego rescatado, aunque moribundo, por un cóndor. La Ñuke Mapu (Madre Tierra) entendió que el joven no merecía morir y le regaló el sueño de todo hombre: poder volar. Pero a cambio de su vida como hombre, el joven debió aprender a vivir como un Cóndor. Sus brazos se convirtieron en alas y su cuerpo se curvó hasta tomar la forma de una gigantesca ave. Los mapuches consideraban que cada primer día de verano, el Sassi Malau sobrevolaba los pueblos como señal de prosperidad de la tierra y buena cosecha.
 
Con el correr de los años, la leyenda del Sassi Malau fue transmitida a todos los que cruzan los Andes. Se dice que el viajero que vea la forma del Sassi Malau recortada por encima de las nubes llegará a salvo a destino. Entre los jóvenes que, mochila al hombro, recorren el continente, se pasa de boca en boca la leyenda del Sassi Malau como sinónimo de buen viaje. No quedan demasiados registros de esta criatura más allá de las historias orales, pero en 1958, un grupo de arquéologos encontró varios grabados que podrían dar cuenta del aspecto de esta criatura mitológica. Muchos de estos grabados habían sido realizados sobre arcilla y cocidos al sol. Allí puede verse la figura de un hombre herido y luego varios dibujos más que conforman la secuencia de su transformación en una criatura híbrida con alas de plumas negras, torso humano y piernas robustas con cinco dedos alargados parecidos a los de un ave rapaz.


Los dibujos fueron encontrados en un sector que se creía vírgen de la cordillera, a 5.500 metros de altura, sitio donde ningún hombre antes había llegado. La creencia popular indica que los grabados fueron hechos por el propio Sassi Malau, quien buscaba dejar constancia del hombre que alguna vez había sido. Quienes lo vieron de cerca aseguran que el tiempo lo convirtió en un cóndor casi perfecto, pero el doble de grande que un ejemplar de esta especie. También dicen que al verlo a los ojos se tendrá la certeza de que alguna vez fue un hombre. En su mirada quedó congelada toda la sabiduría de siglos de vida en lo más alto de las montañas. 

La alegría sabe a dulce

La alegría sabe a dulce. Lo descubrí cuando la conocí. Perdón, cuando las conocí: a Ella y a la alegría. Vinieron juntitas de la mano, en el mismo paquete, sonriendo y bajando de un micro que venía de Mar del Plata. Ja, justo Mar del Plata: “La Feliz”. La gente suele asociar la palabra “dulce” con la palabra venganza, y no me parece justo. La venganza será terrible, pero nunca será dulce. Me parece que decir “la dulce venganza” es un oxímoron. Hasta diría que la venganza es amarga: nada peor que albergar dentro tanto rencor como para querer vengarse de alguien.

A mí no me jodan: la alegría sí que es dulce. Cuando Ella bajó del micro y me saludó, esa era la primera vez que la veía en persona, que la podía oler, que la podía tocar, que la podía sentir. Amores a distancia en la era MSN Messenger: los sentidos se anulan y la imaginación viene a llenar esos 5 huequitos vacíos. Cuando nos encontramos en la plataforma 13 de Retiro, Ella me dio un beso en el cachete y pude sentirlo: su perfume, su calidez, incluso el leve dejo a whisky que había estado tomando durante el viaje. Ella y la alegría eran la misma cosa, y por eso estoy convencida de que la alegría sabe a dulce.

Fuimos a un bar de San Telmo, comimos pizza y tomamos cerveza. Comenzó a lloviznar y decidimos volver al hotel en el que íbamos a pasar la noche y el día siguiente. Habitación 13. No dimos lugar a la superstición. Cuando nos acostamos, ella se acercó lentamente y posó sus labios sobre los míos. Su sabor se resumía en una palabra: dulce. Un sabor suave y delicado, una mezcla de azúcar y tabaco. En ese momento descubrí que la Sra. Alegría es una mujer muy dulce, pero al mismo tiempo muy selectiva, y que sólo se le va a dar por tocarte la puerta esporádicamente. Va a venir y te va a envolver en una sensación de satisfacción indescriptible, como la que sentís cuando acabás de comerte un chocolate con avellanas, o cuando acabás de tener un orgasmo, o cuando te dan la noticia de que ganaste un premio. Para hacer una diferenciación: la alegría es esporádica, dulce y efervescente; el bienestar es prolongado, más bien salado y hasta rutinario.

Ella y Alegría estaban conmigo haciendo una orgía en la cama, era sábado a la noche y afuera se escuchaba la lluvia de abril golpear la ventana. La alegría sabe a dulce, definitivamente.

Las percepciones




La alegría sabe a dulce. Esto es así porque deja un sabor suave y delicado cuando uno puede saborearla. Pasa  esporádicamente por la vida de las personas dejando una sensación de satisfacción como cuando uno acaba de comerse una golosina.
El miércoles presenta la forma de un rectángulo estrecho en posición horizontal. Esto se debe a que es el día del medio de la semana laboral, por lo tanto presenta un corte (casi como si fuera una línea) entre los 2 días anteriores y los 2 posteriores (quienes, por  supuesto, presentan diferente forma.
El número cinco, al tocarlo es suave y rígido a la vez. La parte curva es suave generando una sensación de abrazo, de hamaca, de contención, mientras que su parte superior, ortogonal,  es fría y rígida. Por otro lado, las puntas de sus extremos superiores son filosas y pueden lastimar al tener contacto con ellas.

La palabra participar huele a sudor. Esto se debe a que para que dicha acción se realice, debe haber,  no solo un grupo de personas sino, un grupo que esté dispuesto al trabajo, al compromiso, la responsabilidad, al esfuerzo, ya sea físico o mental.  Tiene que ver con el movimiento constante y las ganas de llevar algo a cabo.


El azul suena como la Zampoña, ya que dicho color nos hace acordar al cielo, al mar, al viento, la brisa, por lo tanto la similitud de esta melodía con los sonidos de estos fenómenos naturales nos lleva a imaginar ese color que remite a algo que es agradable, sutil, ameno, suave, pero a su vez es inmenso, amorfo,  fuerte y potente en grandes cantidades.